lunes, 17 de septiembre de 2018

Pan de tomate huevo toro

Estamos en plena temporada de tomate huevo toro, ya sabemos que esta variedad procede del Valle del Guadalhorce, y donde más huertas dedicadas a este tomate es Coín, un pueblo orgulloso de sus huertas, de sus gentes y como no, del rey de la huerta, el mimado por los agricultores, el tomate huevo toro.
Todos los años en el mes de agosto, en  plena temporada de tomates se celebra una subasta, donde las huertas presentan sus mejores tomates, y de ahí sale un ganador,  este año ha sido para Antonio Rojo Osorio (Partido los Llanos de Coín), elegido por un jurado experto,
Tras una dura puja el Gran Hotel Miramar  se ha llevado la caja  del mejor tomate huevo toro de las huertas de Coín, por la friolera  de 2.700 € , el 50% del dinero recaudado va  destinado a la Asociación de Enfermos de Alzheimer de Coín.
Aunque parezca laborioso el proceso, para nada lo es, tan solo hay que tener un poco de paciencia y planificar los pasos a seguir, pero os puedo decir que merece la pena por su sabor y aroma,  en parte debido a la materia prima, el tomate huevo toro y  la harina usada.
El tomate viene directamente de la huerta a la mesa de mi cocina, un lujo impagable de CoínPaComérselo
La harina directamente de la Harinera El  Molino Eco Coín  a mi despensa, harinas recién molidas en molinos de piedra, igual que se hacía antaño. 
El AOVE usado, de la variedad  hojiblanca ecológico de Molino del Hortelano de la zona de la Axarquía.
Os aseguro qué con la calidad de estos productos, es difícil  no lograr un pan delicioso, digno de estar en las mejores mesas y de los mejores manjares.
Ingredientes:
600 gr. de tomate huevo toro
100 gr. de harina de espelta integral
100 gr. de harina tritordeum
300 gr. harina panadera eco
375 gr. agua de tomate huevo de toro
10 gr. de sal
85 gr. de pasta de tomate 
4 gr. levadura fresca de panadero
150 gr. de masa madre de cultivo

Modo de hacerlo:
Lo primero que hago es conseguir el agua de tomate, y para eso pongo los tomates troceados dentro de un colador y lo dejo en la nevera toda la noche para que vaya soltando el agua, de vez en cuando presiono los tomates para que salga el agua con más fluidez.
Con el tomate casi deshidratado que ha quedado no se tira.

Pongo una sartén con una cuchara de aceite de oliva virgen extra, un diente de ajo y una cucharadita de albahaca fresca picada, y lo sofrío un par de minutos, añado el tomate y una cucharadita de sal, y lo dejo a fuego bajo hasta conseguir una pasta de tomate totalmente seca, pero con un olor y sabor que me sorprendió.
Bueno pues ya empezamos a hacer el pan, en el bol pongo las harinas, la levadura, la pasta de tomate, la sal y la masa madre, añado el agua de tomate.
Y con el gancho a velocidad 1, lo dejo amasar hasta conseguir una masa que se despega de las paredes del bol, pero suave y tierna.
Dejo la masa levar durante una hora , la desgasifico un poco y la divido en dos porciones, estiro con los dedos
y hago pliegues para formar un rulo y la ruedo por la mesa.
Hasta formar dos barras, las pongo en la bandeja y con un colador  espolvoreo harina.
Greño las barras y las dejo reposar hasta que doblan el volumen, con el horno precalentado a 250º, meto la bandeja y bajo la temperatura a 210º y las dejo 35 minutos o hasta que veamos que tienen un bonito color dorado y que al golpearlo en la base suene a hueco.
Que como nos comemos este pan, o mejor dicho con qué nos comemos este pan, pues es bien sencillo, con aceite y ajo restregao,  con  anchoas, con un paté de aguacate, de berenjena, de pimientos, con unas lonchas de buen jamón serrano ..... etc. etc. etc.