Esta receta es un auténtico tesoro familiar, Viene de manos de Ana, la madre de mi amiga Barbi, que es oriunda de Torremolinos. Mi amiga siempre me hablaba de lo increíble que está la torta de Torremolinos que hace su madre, así que ...como no podía ser de otra manera... acabé pidiéndole la receta.
Solo puedo deciros que está deliciosa. Es de esos postres que son un peligro; empiezas a comer y no puedes parar. Además, tiene ese sabor a la niñez que a veces parece olvidado y que hoy en día es tan difícil de encontrar. Ana siempre la prepara en una bandeja forrada, y yo por supuesto, he seguido sus indicaciones al pie de la letra.
Los que me seguís desde hace tiempo sabéis que siempre pongo las cantidades en gramos; vamos, ¡que peso hasta el agua! Sin embargo, para esta receta no hace falta tanta precisión; la medida se calcula por vasos. Dependiendo de la cantidad que queráis hacer, solo tenéis que usar un vaso más grande o más pequeño. Para que os hagáis una idea, yo he utilizado un vaso de 200 ml; si cambiáis mucho el tamaño de vuestro vaso, tan solo tendríais que ajustar un poco la proporción de la levadura y del bicarbonato,
Ingredientes:
3 vasos de harina de trigo
1 vaso de leche entera
1 vaso de aceite de oliva virgen extra
1 vaso de azúcar
piel de limón
1 cucharadita de sésamo
1 cucharadita de matalauva
1 cucharadita de levadura química
1 cucharadita de bicarbonato
1 cucharadita de canela
1/4 cucharadita de sal
----------------
papel de horno
azúcar y canela
Modo de hacerlo:

En un cazo caliento el aceite de oliva virgen extra con la piel del limón. Cuando empieza a tomar un ligero color dorado, lo retiro del calor. Seguidamente añado las semillas de sésamo y matalauva, y para que se enfríe antes añado la leche.
En un bol grande , pongo los tres vasos de harina. Añado el azúcar, el bicarbonato, la levadura y la pizca de sal. Lo mezclo todo con la espátula.
Retiro la pieles del limón del cazo y añado todo el líquido sobre la mezcla de harina. Con una cuchara mezclo hasta que se forma una bola muy suelta, lisa y suave.
Forro la bandeja con papel de horno y extiendo la masa. Para terminar espolvoreo generosamente azúcar y canela. Introduzco la bandeja en el horno en la segunda ranura, calor arriba y abajo a 150º
durante 40. Como y sabéis el tiempo es orientativo, a mayor tamaño y grosos mas minutos necesita.
Y ya solo queda dejarla enfriar y degustarla, bien con leche, chocolate, sola, o con un vinito moscatel malagueño, y tocaremos el cielo en este caso el de Torremolinos.
Madre mia que pinta tiene!!!! tomo nota....besos
ResponderEliminarJuani, cuando la hagas te aseguro que no te arrepentirás.
EliminarBesitosss
Llevo días intentando no hacer tanto dulce.....pero ésta receta de tu amiga, tengo que hacerla....ya te contaré, una vez más siguiendo tus pasos....
ResponderEliminarayyyy los dulces que dificil resistirse.
EliminarSeguro que la bordas como todo lo que haces.
Besitossss
Será el próximo que haga, tiene una pinta fantástica.
ResponderEliminarUn beso.
Será el próximo que haga, tiene una pinta fantástica.
ResponderEliminarUn beso.
crismas, está más buena de lo que parece.
EliminarBesitosss
Hola, te he conocido en el blog de Toñi y aquí estoy siguiendo el olor de esta torta que no conocía. Me quedo por tu cocina para no perderme nada de lo que prepares.
ResponderEliminarUn beso
Gracias La cocina de Maky, me encanta tenerte aquí.
EliminarBesitosss