Potaje carmelitano
Como bien señala su autor, no pretende ser un tratado de cocina malagueña, sino un recordatorio oportuno y actual de esos platos típicos que, debido al desuso, corren el riesgo de que se pierda la forma en que se elaboraban "antes".
En sus páginas, el autor evoca los guisos de su abuela Paca, quien, con escasos recursos pero un derroche de fantasía, lograba "engañar" a todos ( e incluso a sí misma). Tenía la habilidad de que unas humildes patatas sin carne desprendieran un aroma capaz de confundir al vecindario con el de un estofado de ternera.
De ahí que fuera tan habitual oír la frase "Paca, ¡qué bien le salen a usted las papas en adobillo!".
Las fórmulas recogidas en esta obra deben seguirse al pie de la letra. Solo así es posible recuperar esos sabores de antaño que hoy, entre las prisas y las simplificaciones modernas, están casi en el olvido. Seguiré elaborando las recetas de este recetario con la esperanza de, algún día, tener el placer de conocer a su autor.
Ingredientes:
500 g de garbanzo remojado
400 g de acelgas
2 tomates rojo
1 pimiento verde
1/2 cebolla
2 dientes de ajo
pimienta negra molida
azafrán
4 huevos
2 ramitas hierbabuena
1 rebana de pan
1 cucharadita de sal
4 cucharas de aceite de oliva virgen extra, variedad hojiblanca
Modo de hacerlo:
Limpio y troceo las acelgas, estas en particular son de mis jardineras y son pequeñas y muy tiernas, así que necesitan menos cocción. La reservo.
En una olla con agua pongo a cocer los garbanzos, previamente remojados la noche anterior, lo dejo 20 minutos, y añado las acelgas picadas a trozos y lo dejo a fuego medio.Mientras se cuecen los garbanzos con las acelgas, corto el pimiento, la cebolla, los dientes de ajo, y el tomate, y en una sartén con un par de cucharas de aceite hago el refrito, añadiéndole su sal correspondiente, la pimienta molida y el azafrán.
Y como muy bien dice el autor, para que sea un potaje carmelitano es imprescindible el majao de pan frito, la hierbabuena y el huevo duro.
Cuando los garbanzos y la acelga están tiernas, echo el refrito y se
deja que siga hirviendo otro poco a fuego lento y se añade y majaillo de
pan y dos ramitas de hierbabuena, rectifico la sal y lo dejo unos
minutos removiendo todo para que el pan se reparta por todas partes.
Servimos el potaje con el toque final de la hierbabuena y el huevo duro picado.
Y ya a solo queda llevarlo a la mesa y transportarnos a nuestra niñez y disfrutar de esos sabores y olores que tantos recuerdos nos traen.
Y ya a solo queda llevarlo a la mesa y transportarnos a nuestra niñez y disfrutar de esos sabores y olores que tantos recuerdos nos traen.






Hemoso potaje con mucho sabor.Muchas gracias guapa.Bssss
ResponderEliminarGracias a ti Doris, por tu visita y tu comentario.
ResponderEliminarBesitosss guapi
Este si que esta bueno, gracias Reme.
ResponderEliminarP.d. yo quiero una cocina como la de la portada del libro.
Besos
jejeje tocaya y yo tambien.
ResponderEliminarBesitos guapi