Cuando las habas van llegando a los mercados, es el momento ideal para preparar este y otros muchos guisos de verduras.
El pipeo oriundo de Casarabonela es un guiso de los llamados viudos por carecer de carne, lo que también lo hacía ideal para los tiempos de cuaresma, por la prohibición de comer carne salvo que se pagara "la gula" un impuesto eclesiástico que te eximía de la prohibición.
Su nombre de pipeo le viene dado por el ingrediente principal, las pipas de las habas tiernas.
Ingredientes:
para dos personas
3 hojas grandes de lechuga
300 g. de habas frescas
200 g. de guisantes frescos
2 alcachofas frescas
1 patata mediana
100 g de almendras
2 huevos
8 dientes de ajo
100 g de pan cateto
100 g pan rallado
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de comino
3 hojas de laurel
1 rama de perejil
aceite de oliva virgen extra
sal al punto
Modo de hacerlo:
En una cacerola, pongo los guisantes y las habas desgranadas, las
alcachofas limpias y troceadas en cuatro, la patatas cascada, las hojas
de laurel y las hojas de lechuga picadas a groso modo, añado agua y la
pongo al fuego.
En una sartén pongo dos cucharas de aceite de oliva virgen extra y sofrío el pimentón, con cuidado que no se queme, porque amargaría
bastante, y lo incorporo a la cacerola, a fuego medio hasta que la
verdura esté tierna.
Mientras preparo las pelotas.
En la sartén con un poco de aceite frio las almendras, 6 dientes de ajo,
el comino y el pan, y en el mortero lo majo todo hasta conseguir una
crema, si hace falta le añado un poco de caldo de guiso, para así
facilitar el majado, añado los huevos, el perejil y el pan rallado, lo
mezclo todo hasta conseguir una masa fácil de trabajar para hacer las
pelotas.
En la sartén con el mismo aceite de haber frito las almendras, frio las
pelotas y las voy incorporando al guiso, la dejo unos minutos más, para
que los ingredientes se integren.
Y como siempre digo, ya solo queda llevar a la mesa y disfrutar.
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