martes, 20 de marzo de 2018

Gazpachuelo con arroz

 La importancia de usar buenos productos en la cocina es primordial, pero si hablamos ya del humilde gazpachuelo se vuelve imprescindible, y ahí es donde entra en valor la elección del AOVE acertado, para este exquisito plato malagueño.
Hoy he usado un aceite de oliva virgen extra de la variedad hojiblanca, Cortijo el Morrón de la familia Rueda Moreno, un aceite que lleva en el mercado poco más de un año, pero que se va posicionando entre los mejores AOVEs de Málaga.
Sobre cómo hacer el gazpachuelo he oído barbaridades, como "yo lo hago con mahonesa de bote" o  "uso girasol porque es mas barato" o " uso girasol porque el aceite de oliva aporta mucho sabor"
¿Con mahonesa de bote? no tengo palabras 
¿Que el AOVE es más caro? no lo voy a discutir, pero en un plato que de costo es mínimo, mirarnos en el precio del aceite no tiene sentido.
¿Qué aporta mucho sabor? eso es porque no han elegido el aceite adecuado a sus gustos.

Ahora una breve apunte sobre el AOVE
En España se han detectado 262 variedades de olivos y en Andalucía 156,  de esos 156,  10 se consideran variedades principales, a que nos lleva esto, pues que tenemos tantas variedades de aceite de oliva como variedades de olivos.
Las variedades más conocidas en Andalucía son  picual, arbequina, hojiblanca, picudo, lechín, verdial de Vélez, nevadillo, manzanilla aloreña, lechín sevillana y alguna más, y dentro de esta extensa gama tenemos aceites con más o menos intensidad de sabor, picor y amargor, tan solo tenemos que buscar el que más se adecue a nuestros gustos y necesidades del momento.


 Ingredientes:
para cuatro personas
2 huevos
1/4 litro de aceite de oliva virgen extra variedad hojiblanca
3 patatas
150 gr. de arroz
1 limón
sal


Modo de hacerlo:  
En una cacerola con agua pongo las patatas casqueadas y el arroz,  y  una cucharadita de sal y lo pongo a fuego medio, en 15 minutos el arroz y las patatas están tiernas, es el momento de echar las claras para que cuajen.
Mientras preparo la mahonesa, a mí me gusta hacerla a mano como la hacía mi madre en el mortero o en un plato, e ir dando vueltas y controlando la cantidad de aceite, pero si queréis podéis hacerla en la batidora, solo que perderéis además de sabor, la clara del huevo, yo os animo a que la preparéis a mano, no se tarda tanto tiempo y merece la pena.
Cuando tengo la mahonesa lista le añado un cucharon del agua de cocción de las patatas con el arroz que debe estar caliente pero no hirviendo de lo contrario cortaríamos la mahonesa, así lo que conseguimos es desléir la mahonesa y atemperarla y facilitar su incorporación sin que dé lugar a un choque de temperaturas, que es el peor enemigo del gazpachuelo.
Ya solo queda removerlo todo con cuidado, ponerle un chorreón de limón y llevarlo a la mesa.
 Nota: si el gazpachuelo se os ha quedado frío, ponerlo a fuego medio y removiendo formando un 8 con una cuchara continuamente hasta que alcance la temperatura, pero cuidando que nunca, nunca,  llegue a hervir.