Croquetas de coloraillo

   

 "El coloraillo" es una pequeña quisquilla procedente de La Caleta de Vélez (Málaga) muy apreciada por su intenso sabor a mar.  

El coloraillo es uno de los  producto estrella de nuestro mar de Alborán,  muy apreciado en cocina por su intenso sabor y característico sabor a mar.

Se trata de una pequeña quisquilla de gran calidad, especialmente valorada en nuestra costa malagueña.

 Su versatilidad en la cocina la convierten en un ingrediente muy utilizado en recetas tradicionales, como croquetas, ensaladillas y distintos guisos de pescado. Aporta profundidad, y ese inconfundible toque marino que realza cualquier elaboración.

Además, su uso en caldos y fondos es especialmente interesante, ya que sus cabezas concentran gran parte de su sabor, permitiendo obtener bases llenas de intensidad y aroma. 

 

 Ingredientes:

 500 g de "coloraillo"  

125 g  harina de trigo

1 cebolla mediana 

500 ml de caldo del coloraillo

250 ml  de leche  

Nuez moscada 

Pimienta molida 

Sal 

2 huevos

Pan rallado  

Aceite de oliva virgen extra 

 

 Modo de hacerlo: 

Pelamos el coloraillo y reservamos los cuerpos. Con las cabezas preparamos un caldo, colándolo bien para retirar impurezas.

Picamos la cebolla y la sofreímos en una sartén amplia con un poco de aceite de oliva hasta que esté transparente. 

 

Añadimos la harina y la cocinamos durante unos minutos a fuego medio, removiendo, para eliminar el sabor a crudo.

Incorporamos poco a poco el caldo del coloraillo y la leche, sin dejar de remover.

Añadimos pimienta molida, nuez moscado y sal al gusto. 

 Cocinamos la mezcla hasta que espese y tenga una textura cremosa y homogénea.

Añadimos el coloraillo y lo cocinamos brevemente, no más de un minuto, para que no pierda su textura.
 
Extendemos la masa en una bandeja y dejamos enfriar. 
 

Formamos las croquetas con ayuda de dos cucharas o con las manos.

Las pasamos primero por huevo batido y después por pan rallado.

Freímos en abundante aceite de oliva caliente hasta que estén dorados.

Retiramos y dejamos escurrir sobre un colador 


Y ya solo queda llevarlas a la mesa y disfrutar de unas croquetas con un intenso y  delicioso sabor a mar.


Y ya sabes, si te animas a preparar esta receta y quieres compartir conmigo una foto del resultado, estaré encantada de recibirla. 

Nada me hace más ilusión que ver como mis recetas cobran vida en otras cocinas, con el toque personal de cada mano que las prepara.

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