Majaillo de espárragos trigueros
El majaillo de espárragos trigueros es uno de los platos más tradicionales de la gastronomía andaluza y está profundamente arraigado en la provincia de Málaga. Durante generaciones ha sido una receta emblemática de las ventas de los Montes de Málaga, donde aún ocupa un lugar destacado en sus cartas. Aunque antiguamente se elaboraba con espárragos silvestres recolectados en el campo, en la actualidad es frecuente que se prepare con espárragos de cultivo debido a la menor disponibilidad de los trigueros.
Esta receta nació de la cocina humilde y de aprovechamiento. En época de escasez, cuando los recursos eran limitados, los espárragos trigueros constituían un valioso regalo de la naturaleza, que ayudaba a llenar la olla.
El majaillo representa la esencia de la cocina tradicional malagueña; una gastronomía que convierte ingredientes modestos en recetas llenas de identidad, transmitidas de generación en generación, y que forman parte del patrimonio culinario de los pueblos y de las ventas de los Montes de Málaga.
Ingredientes:
1 manojo de espárragos (trigueros o de cultivo)
1 rebanada de pan empapado en agua
2 dientes de ajo
150 g de almendras
1 cucharadita de pimentón
6 granos de pimienta negra
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Para servir
Huevo duro
Pan frito
Modo de hacerlo:
Lavamos y troceamos los espárragos, desechando las partes más duras.
Los ponemos en una olla cubiertos de agua con una cucharadita de sal y les damos un hervor durante unos 5 minutos. Escurrimos, desechamos el agua y reservamos.
En el mortero, majamos el pan (bien empapado en agua), los ajos y las almendras.
Opcional: el pan y las almendras se pueden freír previamente, pero en esta versión los he usado en crudo para hacer el plato más ligero
En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra, echamos los espárragos y los rehogamos unos minutos.
Añadimos el pimentón y, seguidamente, incorporamos el majaillo. Si vemos que queda muy espeso, añadimos un poco de agua.
Dejarlos cocinar a fuego medio hasta que los espárragos estén tiernos y todo ligado.
Servimos calientes, acompañado de huevo duro troceado y pan frito.
Un plato sencillo con el sabor de la cocina de siempre.







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